
Hoy quiero hablaros de ella. Apareció de la nada, de repente reventando todo mi mundo, reventándome a mí, no en el mal sentido sino todo lo contrario. Consiguió que la reina de la inestabilidad emocional se convirtiese en la reina de la estabilidad cuando ella estaba. Consiguió que sintiese como hacía tanto que no podía, por miedo o por la insensibilidad que le caracterizaba. Consiguió “mariposas” en el estómago cuando estaba cerca, consiguió vitalidad, consiguió que adorase su bipolaridad, sus celos, sus atracones de amor en cada esquina.
Ha conseguido que ame un olor, un pelo, una mirada, una boca, una sonrisa, unas manos, unas caricias, unos labios, unos besos, sus besos…
Ella.


