Echo de menos quererte, a solas. Que te vuelvas al mar de siempre, de yo hacer mal las cosas. Que me muerdas el hombro, más que nada, echo de menos quererte. Llamarte bonita, y que no te dieras ni cuenta, porque aunque tú no lo sepas, nos decíamos muchísimas cosas, y nos tumbábamos mil veces, y me perseguías con besos hasta el dormitorio, aunque no te dabas cuenta, hasta te grité por no quererme, y tú me querías cuando no te gritaba. Aunque no lo sepas, te encerré en mi cama, con sábanas color cyan, y te besé mil veces, me follé a tu mente, a tus labios. y aunque tampoco lo sepas,
yo, me enamoré de ti, de repente. Y ni tú ni nadie, lo supo nunca.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario