>VER SUMARIO

-->

lunes, 12 de octubre de 2009

Ingenuos


Los días de fracasos me dejan sin aliento. No lo entiendo. No comprendo por qué antes de dejar la mente en blanco espero cruzar el puente con una sonrisa. O esperar que alguna puerta se abra antes de lo previsto. Suelo creer que estoy jugando a aquel juego infantil en el que nunca mantenía el equilibrio más de cinco segundos. Con los brazos estirados. No conseguía mantenerme en equilibrio porque me apresuraba demasiado. No me paraba a mirar el suelo y miraba al frente. Creía estar volando mientras observaba las nubes. Confundiendo mis brazos con alas. Será que no dejamos de lado del todo aquellas viejas costumbres que de niños nos hacían llorar. Será que todavía algunos conservamos parte de nuestra ingenuidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario