
Las riendas sueltas. Perdido el movimiento. El viento acaricia mi domingo. El cielo ha vuelto a engañarme. No hubo lluvia. No hubo respirar. Me gustaría saber qué estarás haciendo en este momento, sonreírte, y quizá mirarte hasta las entrañas. Recuperar ese oxígeno que no tuve. Negar que nunca te quise.



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