>VER SUMARIO

-->

jueves, 3 de diciembre de 2009

Vértigo.


Esto sí me da vértigo, tanto como el no poder escuchar más tu voz, como el quedarme sentada frente a un teléfono que no sonará, el escuchar mi nombre y girarme cuando nadie lo ha dicho, cuando sólo lo ha escuchado mi mente. Tanto vértigo como el no poder ver más allá de los que son nuestros ojos, una mezcla de las dos donde una parte sería huérfana. Tanto como estar a veinticuatro grados y sentir frío. Tanto como el saber que no volvería a pagarte un café, que no escribiría más cartas. Vértigo como cuando me doy cuenta de que a mi alrededor no hay nada azul, eso me trastorna. Tanto como pensar y darme cuenta de que sigues siendo la última persona con la que quiero hablar antes de ir a dormir. Vértigo como quien no siente el suelo bajo sus pies, como quien ni siquiera se atreve a mirar a ver si hay algo más, como quien cierra los ojos creyendo que así no dará tanto miedo. Tanto miedo como aquel que siente vértigo.
Vértigo porque empiezan a faltar frenos al quererte...

jueves, 26 de noviembre de 2009

¿Gripe?


En 1924 un médico llamado François Boisent enumeró una a una todas las anomalías físicas y mentales que se producen cuando una persona se enamora.
Al principio, afirmaba Boisent, el enamoramiento tiene numerosas similitudes con procesos gripales: estado febril, dilatación de pupilas, palpitaciones, sudoración, temperatura alta y disminución de pensamiento periférico.
El mal de amores cursa en los primeros días como un catarro pero a lo bestia, hasta que el paciente se habitúa a la presencia de la persona amada.
Después los síntomas en lugar de remitir, como sucede en los procesos gripales, se multiplican.
El enamorado pierde el apetito, pasa las noches en vela con gran ansiedad y se entrega al aislamiento y la soledad y aunque el paciente sabe lo que le está pasando no hay antibiótico ni antigripal que le alivie.
La vida sin la persona amada se convierte, entonces, en un infierno.
En función del organismo afectado su periodo de recuperación puede ser de unos días o convertirse en una enfermedad crónica, un desasosiego para toda la vida

lunes, 9 de noviembre de 2009

Si supieras....


Y me siento estúpida. Sin solución. Si te dejo ir, no creo que hagas nada para volver. Vas a pensar que es lo mejor. Si te sigo esperando, si te sigo buscando, sé que te gusta. Pero me siento estúpida. Sé que me quieres cerca, pero quiero que hagas algo para que me quede cerca. Si pudiera hacer desaparecer el pasado, mi dolor. Mis desilusiones. Si pudieras espantar mis miedos, secar mis lágrimas y darme un nuevo aire. Si pudiera ser quien te rescate, quien te haga sentir que se puede. Si pudiera creer en ti. Si tan solo pudieras ver un poco lo que hay en mí. Si el destino nos volviera a unir. Si la distancia no existiera. Si pudiéramos fundirnos en un abrazo eterno y dejar atrás nuestras tristes historias. Si nuestro presente fuéramos nosotras, y no la nostalgia de otros momentos. Si me quisieras más de lo que tengo miedo que me quieras. Si sirviera de algo estas fuerzas y estas ganas. Si la voluntad pudiera llevarme a tu lado. Si supieras que te busco, día y noche. En cualquier lugar. Si supieras que eres mi primer pensamiento del día y mi último antes de dormir. Si supieras que necesito soñarte y abrazo mi almohada pretendiendo tu cuerpo a mi lado. Si supieras la desesperación correr por las venas y la necesidad de tu calor que me hace temblar el pulso. Si supieras que extrañarte duele en la garganta, en los músculos, en la piel y en los poros. Si supieras más de mí.

.No es que no te quiera, sino más bien lo que pasa es que vengo teniendo la sensación de que tú ya no me quieres a mí, y eso me carcome el alma.

sábado, 24 de octubre de 2009

Lo que quiero decir.


La vida hoy me puede sonreír, apenas tengo un sitio a donde ir, hoy tengo un mundo a mis pies.
También quisiera hacerte comprender que en un instante lo puedo perder, dependo de ti.
Y aunque tengo todo lo que anhele, me faltaba algo, aun no se que, si no estas conmigo me muero en soledad y todo me da igual.
Lo que quiero decir es que nada soy sin ti, que nunca fui tan feliz, en mi mundo de locura me reflejo en tu hermosura cuando hacemos el amor tu y yo.
A veces miro a mi alrededor, soporto la saliva del rencor, odio, envidia y dolor.
Un beso calma todo mi interior, me da la paz, la fuerza y decisión para seguir aquí.

viernes, 23 de octubre de 2009

Que te necesito...


¿Por qué? ¿Por qué me haces esto? ¿Es que no entiendes lo que duele, hasta qué punto me haces daño? No, tú no entiendes lo que significa esa palabra. Te gusta confundirme, pero ¿Por qué? ¿Por qué lo haces? Solo quiero que me respondas, ¿Es que no ves que por mucho daño que me hagas yo voy a seguir queriéndote como una puta gilipollas?, que por mucho que quiera odiarte mi corazón necesita abrazarte... ¿Es que no entiendes que te necesito? Que te necesito para respirar, que necesito a cada poro de tu piel para sentirme viva y que me muero si tus ojos dejan de ser mis ojos? No seas tan cobarde y admite de una puta vez lo que sientes, porque sé que sientes algo por mí, algo grande, pero eres una imbécil que preferiría morirse antes de aceptarlo, antes de admitir que soy la razón por la que te levantas todas las mañanas, pero también la razón por la que no te quieres despertar. No me hagas más daño joder, y no te lo hagas a ti ¿Por qué tienes esa manía de hacer difícil lo fácil? Nunca lograré entenderlo...

martes, 20 de octubre de 2009

No vuelvas, por favor.


Lloré hasta sentir las lágrimas secarse en mis dedos. Lloré hasta respirar hondo y darme cuenta de que ya nadie me hacía bien. Lloré hasta entender que estaba sola y desprotegida en este lugar. Lloré hasta perder la conciencia y sentirme completamente inútil. Lloré, porque comprendí que nada era capaz de hacerme sentir viva y, hasta a veces, poder arrancarme una sonrisa; nada podía ser tan sorprendente y real al mismo tiempo. Lloré porque sentí tu ausencia, esa que hasta ese día nunca había sentido, y por fin logré darme cuenta de que, en realidad, aunque me cueste aceptarlo, no es culpa de nadie ni de nada lo que me sucede. Lloré, porque por primera vez en mi vida me sentí realmente sin apoyo, sin amigos, ni nadie a quien recurrir cuando la soledad corta mis palabras y ahoga mi respiración, gozando una dulce venganza de mis errores y tropiezos. Y fue así como me ví de nuevo en esta habitación tratando de recordarte, recogiendo los pedazos de tu boca, armando de a poco tu risa y sepultando otras voces, para poder entre ellas distinguir tus susurros; y sin querer entenderlo, cuando ninguna de las fichas encajaba, entendí que te había perdido y que además, había olvidado tantos sueños y tantos recuerdos felices. Lloré, porque sólo tenía viejos recuerdos, algunas imágenes borrosas de las que casi no distinguía tu lejana y triste mirada. Lloré hasta creerme feliz por un instante, hasta que sin motivos empecé a reír sin parar, sin llegar a entender completamente que estaba haciendo. Lloré hasta verte al lado mío, secando con tanto amor mis lágrimas, tratando de aliviar mí llanto. Lloré, porque de alguna manera me estaba resignando a seguir cada minuto y cada segundo sin tu compañía. Lloré porque creía sentirme fuerte y comprendí que tú me dabas esa fuerza capaz de hacerme sentir el aire rozar con mis labios; lloré porque nunca te diste cuenta de que todo lo que hacía era solamente por tí, porque nunca sentí que mi esfuerzo era suficiente para que te sintieras orgullosa de mí. Lloré, porque vivía cada día sin vivirlo, creyéndome feliz, convenciéndome de que todo lo que hacía estaba bien. Vivía sólo para entregarte miradas, mis energías, mi vida en un segundo y poder sonreír al saber que te quedarías sólo por mí. Y después de eso, volví a entender que cada cosa que hacía era inútil, que a nadie le importaba verdaderamente lo que hacía o dejaba de hacer. Y lloré, para descargar de una vez por todas, todo el dolor que me ocasionaba sentirme tan poca cosa, de pronto me había olvidado de cómo era sentirse orgullosa de una misma, lloré porque te extrañaba y no podía hacer nada para recuperarte. A pesar de mis intentos siempre hay algo que supera mis fuerzas y me derriba haciendo caer una y otra vez de la misma forma, en el mismo lugar, lastimando mi dignidad. Fue así, que al saber que te habías ido perdí todas las ganas de seguir; tal vez me acostumbré demasiado a tenerte cerca y a que me transmitieras cada día un poquito de tu filosofía, porque de cada día hacías una historia diferente. Antes de que llegaras no confiaba en nadie, ni siquiera en mí, y la verdad es que siempre supe que algún día te iba a perder, porque lo bueno nunca dura mucho (al menos para mí) y lloré como tantas otras veces, a escondidas, para no defraudarte. Lloré, porque te necesitaba más que nunca, más que siempre y la noche apenas comenzaba. Y ahora quiero dejar de llorarte por eso te pido que NO vuelvas a aparecer, no lo hagas por favor, sabes que me matas con una palabra y aún así sigues igual, apareciendo cuando quieres. haciéndome creer que te interesa el como este o como deje de estar, no quiero que lo sepas, no quiero que lo sepa nadie...Quiero olvidarme de que alguna vez te quise tanto que me dejé la vida y quiero volver a vivir, quiero volver a tener luz en los ojos y dejar de estar encerrada en baños, dejar de estar con una puta careta como antes de conocerte, no quiero enfrentarme a ninguna realidad, entiéndelo y entiéndeme, tú tienes tu vida y tu historia, déjame, por favor, déjame y para siempre, pero de verdad.No me hagas más daño ¿Vale?, no lo hagas. No quiero aguantarlo más.
Y no puedo más.
Déjame olvidarte....
Déjame creer odiarte
.

lunes, 19 de octubre de 2009


"Te garantizo que habrá épocas difíciles y te garantizo que en algún momento una de las dos o las dos, querremos dejarlo todo, pero también te garantizo que si no te pido que seas mía me arrepentiré durante el resto de mi vida, porque sé en lo más profundo de mi ser que estás hecha para mí."

viernes, 16 de octubre de 2009

Soy.


No vaciles nunca cuando te pregunten ¿Quién eres? Aunque no sepas contestar. El dudar ante tal pregunta hace que al final no sepas responderla, ni siquiera cuando la pregunta te la haces tú mismo.

Soy lo que ves y un cuarenta por cierto de paranoias. Soy lo que ves y muchos sentimientos mezclados. Parto desde la nada buscando un todo que sepa complacerme. No sé mucho de nada y sé poco de casi todo, para que te enteres. Aunque me veas bajar la guardia tengo suficiente fuerza verbal, física no del todo, para dejarte KO. Soy cientos de principios no acabados. Seguramente nunca daré un giro a la historia, ni tampoco gané millones por el hecho de que mi teclado siempre esté desgastado de tanto utilizar las letras para tonterías como esta. Mis huellas sobrevivirán siempre del hecho de que alguien esté dispuesto a pararse a leerlas, y morirán del asco cuando alguien con menos inteligencia que yo las utilice como suyas en un acto de hipocresía. Cuando deje de ser, el mundo será igual de patético, la gente seguirá muriendo de hambre mientras otros anormales se bañan en piscinas de billetes hechos de su propia farsa. Los principios básicos no cambiarán, tienes que ser tú mismo cuando toda una sociedad va en contra de eso. A los humanos nos seguirá gustando el morbo de ver o leer sobre desgracias de otras personas, sólo para mirar a nuestro propio ombligo y decir que tampoco estamos tan jodidos.. Nadie volverá a morir por sus ideales, los chafarán como ya lo hacen ahora. Seguiremos haciendo zapping mental cuando alguien nos diga algo que nos puede herir, que no queremos escuchar. Conduciremos hasta que no queden señales de stop, hasta que ya no haya reglas a las que saltar. Volveremos a pensar que quizá mañana cualquier otra generación heredera de toda esta mierda sepa limpiarla. Supongo que eso soy, parte de un puzzle donde las piezas hace tiempo han dejado de encajar. Soy de una estúpida generación de cenicientas sin hadas madrinas ¿cómo van a esperar a un príncipe?. Soy de una generación de príncipes azules de la mano de hermanastras horribles. Donde nadie con un poco de sentido de la razón sigue la corriente, sólo los peces muertos la siguen ¿verdad? Soy quien aún hoy se permite levantar los pies del suelo por momentos y creer que por más alto que sea este muro el cielo es más alto, siempre lo es.

lunes, 12 de octubre de 2009

Ingenuos


Los días de fracasos me dejan sin aliento. No lo entiendo. No comprendo por qué antes de dejar la mente en blanco espero cruzar el puente con una sonrisa. O esperar que alguna puerta se abra antes de lo previsto. Suelo creer que estoy jugando a aquel juego infantil en el que nunca mantenía el equilibrio más de cinco segundos. Con los brazos estirados. No conseguía mantenerme en equilibrio porque me apresuraba demasiado. No me paraba a mirar el suelo y miraba al frente. Creía estar volando mientras observaba las nubes. Confundiendo mis brazos con alas. Será que no dejamos de lado del todo aquellas viejas costumbres que de niños nos hacían llorar. Será que todavía algunos conservamos parte de nuestra ingenuidad.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Mouth shut


Sus días estaban repletos de noches. Nunca hablaba de su vida antes de que el sol se hubiera puesto. Durante los días fingía. Sus meses estaban llenos de inviernos, de los más fríos incluso. No había tiempo para que ningún héroe le rescatara de si misma. Y como quien deshojaba margaritas, deshojaba los días, de la misma manera que algún día le habían deshojado el corazón. La sangre le hervía en el cuerpo, si quería hasta podía predecir su camino. No le gustaba que la mirasen antes de que pusiera el sol. Olvidó que algún día los puntos de sus íes estaban hechos de corazones, lo olvido por completo. Se escondía detrás de una apariencia normal, o de lo que siempre creyó normal. Se limitaba a olvidar lo que nunca había vivido, a olvidar más de lo que una persona normal pudiera almacenar en sus recuerdos. Y nadie daba importancia porque era normal, hasta tocaba algún instrumento y se fumaba sus cigarrillos como todos.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

ENCANTADA DE HABERTE CONOCIDO.


Duele!, pero, ¿Sabes qué es lo que más duele? TU MALDITA Y PUTA FALSEDAD, no sé si de verdad creíste en algún momento que era estúpida, y no, no lo era, lo que era y soy es IDIOTA, idiota por confiar en ti, por quererte como una loca, por esperarte cada noche sin tener porque hacerlo, por cerrar los ojos y tragarme una a una TODAS tus putas mentiras, IDIOTA por perdonártelo TODO, por callarme y seguir porque yo SÍ que te quería de verdad, con todo lo que soy, y tú me lo pagas así ¿Con las sobras?, HE SIDO TU PUTA NIÑA SOBRAS joder!, y estoy harta de querer morirme y reventar por dentro cada vez que oigo tu nombre, cada vez que sé que tardaste lo que yo en abrir y cerrar los ojos, para irte con otra y otra y otra.Ojalá pudiese desaparecer solo para no tener que volver a ver como TÚ o alguien como tú termina jodiéndome la puta vida con mentiras y promesas que NUNCA llegan a cumplirse, hostia! no prometas un para siempre sino eres capaz ni de cumplir una promesa tan simple como "luego te llamo" joder!,
¿Qué te crees que no he pasado ya suficiente?, Pues sí y tú mejor que nadie deberías de saberlo.
Seguiría callada ¿Sabes? pero, NO ME DA LA PUTA GANA, no me da la puta gana de seguir haciéndome la tonta, de hacer como que no me importa, porque , sí me importa y mucho y ahora mismo estoy llena de ODIO, RENCOR, RABIA, TRISTEZA, DECEPCIÓN, como coño quieras llamarlo, pero no puedo estar de otra forma cuando lo único que he terminado recibiendo de ti ha sido una patada y hasta luego. TANTO que criticabas y HAS HECHO LO MISMO, no quizás con los mismos actos pero a veces las palabras, los hechos duelen mucho más que 10 palizas, y yo ya me he cansado, estoy JODIDA, hundida, HECHA MIERDA POR TI, ¿Y tú qué? Bien ¿No?, me alegro, sé feliz con tu puta soberbia de mierda que estas son las últimas lágrimas que te dedico.
GRACIAS POR NADA Y ENCANTADA DE HABERTE CONOCIDO
.

Esperaré


Esperaré hasta que sepas quién eres. Hasta que te levantes un día, y te des cuenta de que no sólo soy la que te ametrallaba a palabras. Que es totalmente normal que me emocionara tanto con tus mensajes, y que no parara de sonreír. Esperaré hasta que sientes la cabeza. Que te decidas entre yo y mis fallos, y espero de verdad que sepas elegir. Esperaré hasta que los amaneceres vuelvan a tener sentido no teniéndote al lado. Hasta entonces no olvides mi nombre, ni mi manera de besar. No olvides tampoco, que sonreía antes de conocerte, y lo haré después de ti. Partiendo de la idea de que conoces mi miedo al tiempo, deberías, sólo deberías pensar que no tengo demasiada paciencia. Pero te esperaré hasta que otra entre perfectamente en estas líneas, como si fueran hechas para ella. Hasta que el pensar en esto como una historia acabada empiece a tener sentido. Lo haré, no por ti, sino por mí. Porque me conozco y sigo levantándome contigo en la cabeza. Y sé que si por mí fuera, nada más verte me tiraría a tus brazos olvidando todo lo demás. Y no lo tacharía de fallo, ni así. Si por mí fuera, tu voz seguiría siendo algo mío. Pero no es sólo por mí, no decido. Te esperaré hasta que sepa quién eres, hasta entonces no te molestes en recordarme quién soy sin ti.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Las cosas que no sé hacer...


Sería más fácil decir las cosas que no sé hacer que las cosas en que soy buena. No cocino, haciendo la limpieza soy un desastre. Soy incapaz de mantener mis cosas en orden y lo pierdo todo. Me gusta la música, pero, cuando canto, desafino horrores. Soy muy torpe y no sé clavar un clavo. No poseo el menor sentido de la orientación y suelo confundir la derecha y la izquierda. Cuando me enfado, tengo tendencia a romper cosas. Platos, lápices, despertadores Después de arrepiento, pero, en aquel momento, no puedo controlarme. No tengo ahorros. Me siento incómoda ante la gente sin razón alguna y apenas tengo amigos. Sin embargo, con el procesador de textos, sé escribir muy rápido sin mirar el teclado. No soy muy buena deportista, pero, excepto cuando tuve paperas, no he estado enferma en toda mi vida. Además, es extraño, pero en lo que se refiere a la puntualidad soy muy estricta y jamás llego tarde a ningún sitio. Con la comida no tengo manías. La televisión no la veo. A veces tengo algún arranque tonto de orgullo, pero no suelo justificarme a mí misma. Excepto una vez al mes que tengo los hombros tan agarrotados que no puedo dormir, concilio el sueño con facilidad. La regla la tengo poco abundante. Caries no tengo ni una. Y hablo bastante bien el español.

(Fragmento de Sputnik)

domingo, 13 de septiembre de 2009

Es difícil


Es difícil que lo entiendas. Que sepas que va más allá, de lo que creíste poder querer algún día. Es puro arte. No, no te equivoques y pienses en amor. Sentimos, y ya está. Llenamos el vacío, ese vacío existencial del que tantos han intentado hablar. Nos entregamos a cualquier sentimiento, cualquier palabra. Llegamos a ser esclavos de palabras porque perdemos totalmente el control. Pero mientras eso no nos hiera, es como si nos quemaran la piel, mientras no nos damos cuenta de que arde no nos quejamos, pues eso es igual, mientras el dolor esté apartado creemos vivir al máximo, sintiendo y demostrándolo. Es bonito cuando lo vives, y presumes de ser quién eres y de tener lo que tienes. Es bonito hasta que no llueve, y todo ese mundo de papel apenas aguanta. Porque la mayoría no tenemos ni idea de nada, vivimos respirando espejismos y defendiéndolos a muerte, como si aquello fuera completamente nuestro. Son esas apariencias las que debilitan el alma. Las que nos quiebran a trozos en su destrucción. Somos carne de tiempo, vivimos a base de sorbos de lo que vendrá o de lo que ya fue. Vivimos agotando los sorbos sin darnos cuenta de lo que más importa es estar aquí, es sentir con fuerza el sentimiento que toque esta vez, porque la ruleta no parará. Y cuando aprendamos a sentir de verdad el dolor, sin ocultarlo bajo llaves, sin escondernos de nosotros mismos, entonces será cuando el sol brille para nosotros. Lo importante es respirar ahora, no pensar en si respiraremos mañana, o cuánto desperdiciamos el aire días atrás. No podemos reparar ningún daño ni tampoco anticiparnos del todo. En cada calle hay respuestas, fíjate bien en los rincones.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Sucede que...


Sucede que te echo de menos, y creo que lo hago desde la primera vez que me tocaste. Y sé que te echaré de menos siempre, aunque siempre es demasiado, hasta cuando me olvides seguiré echándote de menos, aunque no lo entienda ni lo recuerde. Lo haré hasta que este sol se derrita del todo. Lo seguiré haciendo más allá de mi posibilidad de querer, a ti o a quién sea. Pero no sólo te echo de menos a ti, aunque te dedique esta parte, ¿Ves cómo te echo de menos? Quiero decir que creo que echo de menos a todas las sensaciones que he vivido alguna vez, y quizá sí sea una locura, pero es tan jodidamente bonito que me hace ponerme tierna, o será que hoy llueve y estoy sincera. Pero es eso, echo de menos a todo cuanto puedo hacerlo. Y estoy casi anestesiada porque creo que alguien también me echa de menos, y me da igual que no seas tú, necesito que lo hagan ahora y estoy terriblemente segura de que lo hacen. Aunque no me lo diga, esas cosas se saben, como sabrás algún día que lo hago por ti, y entenderás esa sensación. Echo de menos una de esas sonrisas o un beso de esos, y que se me quite la tontería de golpe, que me plante los pies en la tierra cuando podría estar lejos de ella, que los mantenga tan aferrados que apenas pueda darme cuenta de que no lo hago yo misma. Aunque cuando lo diga así suene absurdo, absurdo del todo sería no hacerlo.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Cuéntales


Cuéntales cómo te sentiste la primera vez que te miré; cuando de nuestros ojos saltaron chispas a causa del fuego que empezaba a arder en nuestros corazones, cuando mi mirada atravesó tu piel y te desnudó el alma.
Diles qué fue lo primero que pasó por tu mente cuando rocé tu mano, aparentemente sin querer, cuando el estómago se te encogió y el corazón te dio un vuelco.
Confiesa que, hasta el momento de conocerme, nunca te habías visto con el valor suficiente para afrontar tus sentimientos, y que jamás nadie pintó una sonrisa tan grande y tan sincera como la que yo te ayudé a dibujar día tras día en tu rostro cuando me veias acercarme a ti.
Si quieres, explícales también que por las noches te acompaño en tus sueños y que, por las mañanas, me echas de menos aun sin dejar de pensarme.

Explícaselo, explícamelo y atrévete a decirles y a decirme que NO estás enamorada

miércoles, 9 de septiembre de 2009

¿Por qué no?


"Da igual lo que tú quieras las cosas cambian, y si no cambian es que estan muertas.
Mira a veces en la vida conoces a alguien tan tan tan increible que piensas que va a estar contigo siempre que
es incondicional que no te va a fallar nunca y que si te falta esa persona te vas a morir. Pero luego
te das cuenta que esa persona es normal y que cuando creias que te ibas a morir no te mueres y que la vida sigue
y que serás feliz..."

sábado, 5 de septiembre de 2009

...




Las riendas sueltas. Perdido el movimiento. El viento acaricia mi domingo. El cielo ha vuelto a engañarme. No hubo lluvia. No hubo respirar. Me gustaría saber qué estarás haciendo en este momento, sonreírte, y quizá mirarte hasta las entrañas. Recuperar ese oxígeno que no tuve. Negar que nunca te quise.

viernes, 4 de septiembre de 2009

...


Hasta el momento he vivido una casualidad constante, un ir y venir de hechos/personas que han ido vaciándome y llenándome casi al mismo tiempo y hoy he decidido dejar de hacer planes, dejar de pensarte, dejar de llorarte, he decidido dejar de morir para empezar a vivir.
Y también creo que es buen momento para NO pensar en consecuencias, en el futuro, pensar en hoy, intentar disfrutar cada momento, ya sea o no a tu lado, y de caer que sea por mi misma no porque tú o cualquiera como tú me empuje sin pararse a pensar en las consecuencias. Que ya basta de lamer culos, que si me quieres ven, sino deja que siga con mis utopías.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

...


1.Me produce escalofríos que me miren directamente al corazón.
2.Aunque sólo sean simples intentos de fuga.
3.Amo mucho más de lo que odio, pero odio todo lo que amo.
4.El odio y el amor van de la mano.
5.No somos iguales, tampoco somos diferentes.
6.La literatura es mi verdadero alimento.
7.Aún no me han besado con sentimiento.
8.No tengo sentido de la orientación.
9.Soy realista e idealista a la vez.
10.Prometí pero no pude cumplir todo lo que dije.
11.Yo tampoco me conozco. Ni quiero conocerme.
12.Moriremos, moriremos y ya está.
13.Puedes ser recordado, olvidado o simplemente puedes ser amado.
14.A pesar de todo, de las lágrimas, la sonrisas, la desconfianza, el dolor y el esfuerzo.
15.Morirás.
16.Si nos amamos, el resto qué más da.
17.Ni siquiera pude aprender a tocar un instrumento.
18.Siempre tuve miedo.
19.Y digo siempre porque no recuerdo un sólo día de mi vida sin su compañía.
20.Dicen que mis nervios me llevarán por mal camino.
21.Yo digo que cada ser alcanza velocidades distintas.
22.También dicen que soy indecisa. Y que mi indecisión no les gusta.
23.Mi indecisión y yo. Si quieres como si no.
24.Lo superficial no me atrae tanto como indagar pensamientos.
25.No merece la pena contentarse con vivir feliz.
26.Tienes que serlo.
27.No es ni tan fácil, ni tan difícil.
28.Ni tan posible, ni tan imposible.
29.Sólo es.
30.No me gustan los consejos. Ni los “te entiendo”.
31.Hay demasiada casualidad.
32.Somos demasiadas casualidades unidas a demasiadas personas.
33.Puedes hacerme llorar. Puedes asestarme un golpe entre sonrisa y sonrisa.
34.Puedes creer ser persona mientras tanto.
35.Ese será tu castigo.
36.Sólo me atrae la esperanza en los peores momentos.
37.Me gusta diseccionar gestos ajenos en autobuses.
38.Emocionarme, emocionar y que me emocionen.
39.Soy cerrada y abierta. Abierta y cerrada.
40.Pero nunca estaré en el medio de lo incómodo.
41.Ni siquiera por tí.
42.No creo merecer algo peor que la soledad.
43.Me siento verdaderamente sola cuando entre personas conocidas me siento desconocida.
44.Llegará el día en el que cada uno huya a su propia cueva.
45.Lo presiento.
46.Temo que incluso el miedo me deje de lado entonces.
47.El amor por la vida me parece inmenso. Me parece una tregua y a la vez un regalo.
48.El interés al final no acaba interesando. Ni interesará en un futuro cercano.
49. Soy todo aquello que no dije.
50. Quizá nada pueda comparase con el presente.

domingo, 30 de agosto de 2009


Aunque intente negarlo, aunque intente no pensar, aunque intente olvidar, aunque intente no tenerte en mi mente...Siempre estás ahí, en cada rincón de mi cabeza, de mis pensamientos, de mis sentimientos. Es imposible borrar todos los recuerdos, todos los momentos vividos, todos los sueños, todos los besos, los abrazos, las caricias, las miradas, las palabras...Aunque intente odiarte, detestarte, aborrecerte, olvidarte...Te sigo queriendo, como el primer día, o tal vez más porque esto está apunto de ahogarme. Intento no pensar en que pasará. Tan solo me dedico a crearme un mundo de fantasía en el que todo es felicidad, besos y abrazos, pero sobre todo es un mundo en el que reina el amor y las ganas de vivir, pero de un momento a otro me doy cuenta de que ese mundo jamás existirá y de nuevo me derrumbo, comienzo a llorar, y vuelvo a pensar...A pensar en ti, en que es lo que nos ha pasado, en que hemos hecho para que esto acabe así, o más bien en que he hecho para que me hagas esto otra vez. No quiero olvidarte, no quiero que salga el sol, no quiero que desaparezcas, no. Pero tampoco quiero que me vuelvas a fallar, ni a destrozar como veces atrás. No quiero irme a dormir pensando en que me iré contigo al paraíso y despertar sabiendo que no estás, que no me quieres más. Necesito tenerte aquí y que no te vayas más... Necesito saber que está historía pudo no tener un final...